Manual de Higiene y Seguridad para Empresas Turísticas

| #RenacerDelTurismo es una red colaborativa de 1.220 empresarios y profesionales de la industria turística en España |

¿Qué es esto? ¿Dónde estoy? ¿Estoy dormido o despierto?

Estos interrogantes nos han aventado el ánimo estas semanas de confinamiento y estancamiento productivo. Tocaba resolver el misterio. Y, después de un afanoso empeño, tenemos al fin la respuesta. En la fertilidad del virus nos ha crecido el tiempo. Momentos para reflexionar y también para anticipar qué es lo que vendrá. A fin de abordarlo con el rigor que se merece, lanzamos por fin el primer documento de la Hoja de Ruta configurada en torno a 17 redes colaborativas bajo el hashtag #RenacerDelTurismo.

Durante los tres meses de pandemia de coronavirus hemos estado trabajando afanosamente con 1.220 empresarios y profesionales del turismo de toda España, organizados en 17 grupos de trabajo online, para redefinir los productos y destinos turísticos que va a exigir este renacimiento del turismo en la desescalada programada por la autoridad sanitaria española. A corto y medio plazo, pero también a largo plazo, pues hay cosas que ya no volverán a ser como las hemos conocido hasta ahora.

Una miríada amplia de apasionados por el turismo hemos conseguido reunir semana tras semana por videoconferencia, y a diario mediante Telegram, para compartir ideas, reflexiones, propuestas y manuales operativos con los que estamos enhebrando la Hoja de Ruta de nuestro #RenacerDelTurismo. Una tarea ingente y apremiante que va a beneficiar a toda la industria turística española y esperamos también que a la global. No ya por el noble propósito que la asiste, sino incluso porque cada uno de estos documentos programados se fundamenta en la experiencia personal de estos 1.220 empresarios y profesionales.

El primer documento, como no podía ser de otro modo, es el Manual de Higiene y Seguridad para Empresas Turísticas, que ha elaborado la red colaborativa de Lanzarote. La red germinal de este gran movimiento turístico. Es un documento que resuelve todas las dudas que se pueden presentar durante la desescalada con abundantes argumentaciones y referencias bibliográficas, además de un profundo análisis jurídico del tema, que abarca nada menos que... ¡218 páginas!

Helo aquí, pues, el documento primigenio. El fruto del vientre productivo de estos experimentados profesionales de Lanzarote, que se atusaron el ingenio y pusieron sus sinapsis en acción para compartir con todos nosotros esta obra de consulta, que no pasará seguramente a la historia de los consultorios, pero sí al recuerdo vivo de aquel año que vivimos peligrosamente por culpa de una vesícula proteica que encerraba un demonio que ha logrado lo que ni siquiera el dragón de San Jorge pudo conseguir: parapetar al planeta entero bajo un bozal de expresión hueca y economía paralizada. En nuestra rebeldía se nos crecieron el tiempo y las vidas, como un mal sueño que nos redimió de la peor de las realidades. Somos lo que somos porque nunca caminamos solos.

Somos lo que somos porque, en fechas amargas sin besos, nos achuchamos los codos para sentirnos inmortales, seres de hoy para siempre. Sí, amigos, por fin aquí tenemos el documento redentor, hijo de una red colaborativa. Por fin sabemos que juntos miraremos al sol y no se nos fundirán las alas cuando nos abrasemos en abrazos.

Nous sommes du soleil / We love when we play !

Manual de Higiene y Seguridad para Empresas Turísticas

Fernando Gallardo |


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A qué se debe el éxito de Alemania durante la Gran Reclusión

| Cámaras termográficas | Empresas flexibles y adaptables | Malos tiempos para los anti plásticos | Caída histórica de la economía española | 252.000 millones de dólares pierde el transporte aéreo |

En toda europa es comentado el éxito de la canciller alemana, Angela Merkel, en el tratamiento del coronavirus, que presenta un cuadro de defunciones muy inferior al que presentan otros países europeos, especialmente los del sur. Alemania, en efecto, no ha sufrido el confinamiento severo de España e Italia, aunque su ciudadanía está obligada a cumplir unas normas que han modificado también el paisaje visual de la población. La denominada nueva normalidad del distanciamiento social, las mascarillas en los transportes públicos y dentro de las tiendas, así como la reapertura de comercios con límites muy marcados, se impone en casi todos los länder germánicos con pocas excepciones.

Tras un análisis rápido de sus políticas de mitigación de la pandemia, he llegado a las siguientes conclusiones. El éxito de Alemania en la gestión de la Covid-19 se debe principalmente a:

1) La disciplina de los alemanes y sus pocas ganas de discutir.

2) El racionalismo político de Angela Merkel.

3) La cooperación institucional y ciudadana.

4) Un hábitat más individual y con menor agrupamiento familiar en los hogares.

5) Una tasa longevidad inferior a la de buena parte de países europeos.

6) El elevado presupuesto en laboratorios de investigación y biotecnología.

7) Mayor número de camas de hospital que la media europea.

8) Estrategia de tests masivos y monitorización de los ciudadanos, a pesar de las restricciones europeas en materia de protección de los datos.

9) Una política económica basada en la austeridad y el ahorro familiar.

10) Y un número de turistas inferior a la mitad de los que se mueven en España: 38,8 millones frente a 83,7 M.

Fernando Gallardo |


En las redes sociales:

A corto plazo, la toma de temperatura en la entrada de los hoteles podría ser vista como una garantía de seguridad antivírica, como los tests rápidos realizados en el aeropuerto. Incluso podrían ser instaladas cámaras termográficas por infrarrojos en distintos puntos del hotel.

Éstas y otras ideas fueron analizadas ayer en la tercera de las reuniones semanales que venimos celebrando con los mejores profesionales del turismo de Lanzarote, un club de vanguardia único en su género.

#VivirSinMiedo#RenacerDelTurismo

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Compréndelo. La única ganadora de esta crisis sanitaria y económica va a ser la transformación digital. Solo quienes sean flexibles y adaptables saldrán indemnes de ésta.

#VivirSinMiedo #MundoDigital

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Malos tiempos para la campaña anti plásticos. En días de pandemia se ha convertido en una obsesión el empaquetamiento riguroso de alimentos, objetos de servicio o superficies demasiado expuestas al público. ¿Adiós a los dispensadores de cosméticos en los hoteles? Éstos y otros interrogantes los analizaremos esta tarde con empresarios turísticos gallegos organizados en torno a Proturga Galicia.

#VivirSinMiedo#RenacerDelTurismo#GaliciaAnticrisis

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La crisis económica del coronavirus empieza a asomar por la puerta: 122.240 menos empresas que hace un mes, la mayor caída de la historia en España. Y lo peor está por llegar. Urge redefinir los negocios y prepararse para un año de austeridad máxima. 

https://www.abc.es/economia/abci-crisis-golpea-negocios-y-lleva-delante-122240-202004062132_noticia.html

#turismoencrisis #RenacerDelTurismo 

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La OACI (Organización de Aviación Civil Internacional) considera que las medidas de distanciamiento social reducirá hasta el 47% la ocupación de los aviones. La IATA cifra en 252.000 millones de dólares las pérdidas para el transporte aéreo.

#TurismoEnCrisis


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La nueva normalidad comienza con una nueva privacidad

Eduardo Riestra, jurista y propietario del hotel Palacio Ico, en Lanzarote, me envía un informe bastante completo de las razones por las cuales Corea se ha erigido en el campeón mundial de la eficacia en el tratamiento de la pandemia Covid-19. Con el título Apps de monitorización y geolocalización frente a pandemias y el futuro de una nueva privacidad, el autor inicia su análisis con un pensamiento del historiador israelí de moda, Yuval Noah Harari:

“Podemos y debemos disfrutar tanto de la privacidad como de la salud. Podemos elegir proteger nuestra salud y detener la epidemia de coronavirus no instituyendo regímenes de vigilancia totalitaria, sino empoderando a los ciudadanos.”

Sostiene Riestra:

A fecha de redacción de este artículo, mediados de abril, ya podemos tener una idea de quiénes han sido los países más eficaces en la contención de la pandemia, y sin duda Corea del Sur es uno de ellos. Un artículo del New York Times del pasado 10 de abril de 2020, “How South Korea Flattened the Curve” 2, advertía de que las claves habían sido las siguientes:

1.- Actuar rápido antes de que se convierta en una crisis.

Todo lo contrario que en muchos países europeos, y en especial España.

2.- Realizar test masivos y frecuentes desde el primer momento.

Nuestra falta de previsión ha desembocado en un caos general, intentando abastecerse en el mercado internacional de material necesario de prevención.

3.- Rastreo de contactos, aislamiento y vigilancia.

A día de hoy vamos por detrás de otros países europeos que ya están presentando proyectos más sólidos como Alemania, Francia o Reino Unido. En Corea del Sur, se ha realizado un seguimiento de los movimientos de los pacientes utilizando imágenes de cámaras de seguridad, registros de tarjetas de crédito, incluso datos de GPS de sus automóviles y teléfonos móviles.

Como el punto primero es imposible abordarlo a día de hoy, parece que los esfuerzos se están centrando en los dos siguientes puntos.

A continuación se fundamentan los presupuestos de geolocalización de los usuarios en el contexto de su privacidad protegida por el ordenamiento jurídico español y las directivas europeas.

El pasado día 16 de marzo de 2020, la Agencia Española de Protección de Datos nos recordaba que

la normativa en protección de datos de carácter personal sigue vigente a pesar del Estado de Alarma declarado en el RD 463/2020, de 14 de marzo, lo que significa que las empresas debemos seguir cumpliendo con la normativa vigente en materia de protección de datos, esto es, el Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016 (en adelante, RGPD) y la Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales.

El mismo Reglamento General de Protección de Datos en su considerando (54) establece que “el tratamiento de categorías especiales de datos personales, sin el consentimiento del interesado, puede ser necesario por razones de interés público en el ámbito de la salud pública. Ese tratamiento debe estar sujeto a medidas adecuadas y específicas a fin de proteger los derechos y libertades de las personas físicas”.

En cualquier caso, se recuerda insistentemente por todo tipo de organismos durante estos días, que el uso de los datos personales deberá hacerse con las garantías suficientes y de manera proporcional a la finalidad que se pretende, como por ejemplo las recomendaciones que acaba de publicar la Comisión Europea el pasado 8 de abril de 2020 bajo el título “el uso de tecnología y datos para combatir y salir de la crisis de COVID-19, en particular en relación con las aplicaciones móviles y el uso de datos de movilidad anónimos”, que más adelante comentaremos.

No podemos olvidar que el derecho a la privacidad está reconocido como un derecho fundamental que como tal, viene regulado en el art 8 de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea , así como en el art 18 de nuestra Constitución.

Un sistema normativo de privacidad noqueado, subraya el autor.

Entre los expertos en privacidad siempre se ha debatido acerca de la dicotomía entre privacidad y seguridad, argumentando que no se trata de un juego de suma cero, si no que ambos derechos deben ser complementarios y nos excluyentes. Sin embargo la mayor parte de los gobiernos no han sido de la misma opinión, y basta recordar las revelaciones de Snowden sobre el espionaje masivo del gobierno de EEUU, que de paso, desveló que todos los gobiernos, con mayor o menor precisión, estaban realizando impunemente tal violación de la privacidad y nuestros datos personales. Sin embargo, tras aquel escándalo nadie ha asumido responsabilidad penal alguna, y nos tememos que esta práctica no solo no ha cesado si no que se habrá perfeccionado, ¿o dejarán las democracias el campo libre al resto de países, como por ejemplo China o Rusia?

Sin embargo, nuestros propios gobiernos no son los únicos que están amenazando nuestro actual sistema de privacidad, sino también las grandes tecnológicas, como, entre otras, las también denominadas GAFA (Google, Amazon, Facebook, Apple), que tratan de eliminar la idea que tenemos de privacidad en el mundo digital, y en parte lo están consiguiendo, teniendo en cuenta que los consumidores prefieren menos precio (o gratis) a cambio de sus datos. Pero ya no son solo las tecnológicas quienes conscientemente amenazan el actual sistema normativo de protección de datos, si no, y esta es la mayor amenaza, los sistemas de Big Data e Inteligencia Artificial que está aplicando el sector tecnológico, porque estos sistemas son inoperativos aplicando nuestro actual sistema de privacidad, porque los sistemas de Inteligencia Artificial se basan en la IMPREDECIBILIDAD, frente a la PREDICIBILIDAD que exigen las normas de protección de datos, es decir, para qué se van a utilizar los datos, por cuánto tiempo, y quiénes los van a utilizar .

Pero ya no son solo nuestros gobiernos y las empresas tecnológicas quienes nos recuerdan diariamente que las normas de protección de datos, en especial la europea, no van con ellos, sino que son los propios ciudadanos quienes con su sobre exposición a las redes sociales no tienen ningún complejo de compartir su vida, y la de sus hijos, con el resto de la humanidad.

Más confinamiento no nos hará libres, asegura con un buen argumentario el abogado.

Sin embargo en estos momento actuales de pandemia y estado de alarma, llama la atención que el debate entre privacidad vs. seguridad podría cambiar por el de privacidad vs. libertad, y esto parece desconcertante, porque el alma de la privacidad, lo que trata de proteger la privacidad no es nada más y nada menos que la propia libertad.

Veamos, estamos actualmente confinados en nuestras casas, según el diccionario de la Real Academia Española.

Confinar:
1. tr. Desterrar a alguien, señalándole una residencia obligatoria. 2. tr. Recluir algo o a alguien dentro de límites.

Confinamiento:
1. m. Acción y efecto de confinar.

2. m. Der. Pena por la que se obliga al condenado a vivir temporalmente, en libertad, en un lugar distinto al de su domicilio.

Las penas de confinamiento se regulaban en el código penal de 1932, sin embargo, el confinamiento actual al que estamos sometidos por decreto nos permite ciertos privilegios, como es el estar encerrados en nuestras propias casas y con video a la carta. Pero lo que es evidente es que estamos siendo privados de una forma radical de nuestra libertad, y sin trámite de audiencia previa. Como todos somos responsables y cívicos, y queremos lo mejor para nuestra sociedad por supuesto que lo acatamos. ¿Pero lo aceptaríamos una segunda vez si la solución de seguimiento y geolocalización, además de los test masivos y recurrentes en la población, siguiendo la línea de Corea del Sur, resultara más efectiva que la pena de confinamiento?

Bien, y ¿qué nos dice sobre las apps de monitorización y geolocalización?

Parece que la respuesta actualmente es que no sería inasumible un segundo confinamiento, visto todos los proyectos que están en marcha en todo el mundo, como la alianza de Google y Apple para desarrollar tecnología de seguimiento de contactos del Covid 19, aclarando de antemano que respetarán la privacidad y se basará en el consentimiento voluntario, así como otros proyectos en Europa para desarrollar Apps de trazabilidad y geolocalización, como el “StopCovid” de Francia, “Corona” de Alemania, o proyectos como el Pan-European Privacy-Preserving Proximity Tracing (PEPP-PT), que han desarrollado una tecnología de seguimiento y geolocalización para prevenir la expansión del Covid-19 garantizando la anonimización y encriptación de la información, además, también se han sumado la Comisión Europea que en su último informe, que ya adelantamos al inicio de este artículo, “el uso de tecnología y datos para combatir y salir de la crisis de COVID-19, en particular en relación con las aplicaciones móviles y el uso de datos de movilidad anónimos”, viene a reforzar la confianza en la efectividad de estas aplicaciones móviles para la prevención del desarrollo de la pandemia, y las cuales, según dicho informe, deben basarse en:

“(i) informar y asesorar a los ciudadanos y facilitar la organización del seguimiento médico de las personas con síntomas, a menudo combinado con un cuestionario de autodiagnóstico; (ii) advertir a las personas que han estado cerca de una persona infectada para interrumpir las cadenas de infección y prevenir el resurgimiento de infecciones en la fase de reapertura; y (iii) monitoreo y aplicación de la cuarentena de personas infectadas, posiblemente combinado con características que evalúan su estado de salud durante el período de cuarentena”.

Respecto a la privacidad y protección de datos, el informe de la Comisión Europea recuerda las obligaciones legales de:

  • Preservar el principio de minimización de datos, las autoridades de salud pública y las instituciones de investigación deben procesar los datos personales solo cuando sea adecuado, relevante y limitado a lo que sea necesario, y deben aplicar salvaguardas apropiadas, como seudonimización, agregación, cifrado y descentralización.

  • Aplicar medidas de ciberseguridad y seguridad de datos que son esenciales para proteger la disponibilidad, la autenticidad, la integridad y la confidencialidad de los datos.

    Lógicamente, la efectividad de estas Apps con el objeto de informar, prevenir, y monitorizar dependerá de:

    (i) Cuántas personas se las instalarán y el uso que hagan de las mismas, porque recordemos que en principio, como han anunciado, el uso de esas Apps será voluntario, aunque de momento, porque veremos cómo evoluciona la situación.

    (ii) De la transmisión de datos entre estados, de nada vale si, por ejemplo, un alemán que ha estado de viaje en Madrid da positivo, y no se informa por ejemplo al hotel en el que estuvo alojado, para que tomen las medidas oportunas, así como tampoco a la gente que ha estado en contacto con el infectado, restaurantes, establecimientos, negocios, etc. Al menos a nivel europeo parece que se puede coordinar, y de hecho el informe de la Comisión antes citado anima a ello a través de un proyecto Paneuropeo denominado “pan-European approach for COVID-19 mobile applications” .

    Debemos confiar en este tipo de iniciativas, sin embargo, si el proyecto se limita a Europa, nos podemos encontrar con el mismo problema, con ciudadanos que vienen de otros países no comunitarios y puede que no estén controlados, salvo que cerremos las fronteras, que no es la solución deseada. Por eso iniciativas como la de Google y Apple, son esperanzadoras porque sólo ellos, a fecha de 1 de marzo de 2020, acaparan el 99,29% de los sistemas operativos de los móviles en todo el mundo, y no hará falta descargarse la aplicación porque la van a instalar automáticamente a través de las actualizaciones. La Comisión Europea recuerda que tales Apps tienen que desaparecer en cuanto se contenga la pandemia, pero Google y Apple harán lo posible con todo tipo de incentivos para mantenerla, o sustituirla por otras más sofisticadas, porque no querrán dejar escapar la oportunidad de liderar el futuro y prometedor mercado de la salud, que no olvidemos nos hará vivir más y mejor. Es una realidad que en el momento que actúe el Big Data y la Inteligencia Artificial con todos los datos de salud de la población, el avance en la cura de enfermedades será exponencial porque se basará en una medicina hiperpersonalizada determinada por un algoritmo. Se trata de la medicina del futuro. La denominada “Medicina de las 4P”: una medicina personalizada, predictiva, preventiva y participativa.

    Con este tipo de Apps de monitorización para prevención del Covid-19 no podemos estar más de acuerdo, pero tengamos en cuenta que en el siguiente paso nos advertirán de que el seguimiento deberá ser continuo en el tiempo para evitar una nueva pandemia, y recordemos, que todavía no hemos vivido con toda su crudeza las consecuencias económicas de lo que estamos actualmente sufriendo, porque cuanto más dura sea la crisis más vamos a ceder en nuestros derechos de privacidad para intentar salir a flote cuanto antes. ¿Pero son realmente estos derechos de privacidad inmutables?

La pandemia actual es un acelerador de cambios, anticipa Eduardo Riestra.

Las Apps de información, prevención, y monitoreo como las que son objeto de este artículo, y su eficacia pueden ser la demostración de la necesidad de acelerar la digitalización en todos los niveles y así evitar las escenas de improvisación de estos días, empezando por la improvisación de nuestros gobernantes, nacionales y autonómicos. El teletrabajo, ha sido descubierto prácticamente a la fuerza por toda la población, lo que generará nuevas relaciones laborales y sociales, la enseñanza, en particular la universitaria descubre que no es necesario tantas clases presenciales, se acelerará también la robotización e Inteligencia Artificial, porque no querremos que el sistema productivo y económico se paralice de nuevo ante otra pandemia más letal, y acabemos de un plumazo con el estado de bienestar.

No olvidemos que antes de iniciarse la pandemia estábamos ya asistiendo, sin sobresaltos, a un cambio social, político, económico y cultural que no habíamos vivido desde la ilustración, que es cuando se construyeron las bases ideológicas de lo que luego fue la revolución industrial. Ahora estamos en ese momento, la reformulación de nuestros actuales dogmas sociales y políticos serán inevitables, un ejemplo, nuestra idea misma de democracia, se tendrá que reformular, recordemos el escándalo de Cambridge Analítica13, como de una manera tan sencilla se puede manipular el voto de los ciudadanos en campañas electorales, como la de EEUU en 2016, y ya hace de ello cuatro años, es decir la manipulación será cada vez más sutil y sofisticada; no servirán las leyes para evitarla, porque no olvidemos que somos seres vivos con una biología diseñada por millones de años de evolución que tomamos decisiones en función de la percepción de nuestros sentidos, que nosotros mismos ni siquiera entendemos porque en gran medida no son racionales, y por eso preferimos candidatos para gobernarnos con buena imagen frente a uno con un buen currículum, y sería absurdo prohibir que se presenten candidatos atractivos. No hay duda de que las normas contra la manipulación deben aplicarse ahora con contundencia, pero que seamos conscientes de que en un futuro próximo tales normas caerán en el vacío.

En cuanto a la privacidad, pasa lo mismo, y a pesar de ser un ferviente defensor, nuestras normas de protección de datos no encajarán con el funcionamiento de la Inteligencia Artificial, como ya expliqué más arriba, y ésta no va a parar. Hay que repensar cómo será la privacidad, porque no queremos que desaparezca, frente a muchos tecnólogos que la dan por desahuciada. Ya no nos importa tanto que nos observe nuestro móvil, que ya lo hace, incluso cuando nos acompaña al baño, pero sí nos importa, como animales sociales evolucionados, la percepción que pueden tener de nosotros los de nuestra misma especie, quizás con ellos, y sólo con ellos, será con quienes habrá que seguir preservando nuestra intimidad. Es solo una idea.

En conclusión, firma el autor de este informe con fecha de 15 de abril de 2020,

Nuestro actual sistema normativo de protección de datos está siendo continuamente bombardeado por nuestros propios gobiernos con el espionaje masivo, por las tecnológicas con sus prácticas, por el mismo desarrollo de la Inteligencia Artificial porque es incompatible con tales normas, por los mismos ciudadanos con su actitud en la Red, por eso ahora, ante la pandemia y sus consecuencias económicas, debemos ser flexibles y darle la oportunidad a la tecnología (en general) que es lo único que nos puede ayudar en esta situación, porque no tendremos más remedio que redefinir qué tipo de privacidad queremos... o necesitamos.

Y, como en todo informe docto, anota a pie de página las referencias necesarias:

  • Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea: Artículo 8: Protección de datos de carácter personal: 1. Toda persona tiene derecho a la protección de los datos de carácter personal que le conciernan. 2. Estos datos se tratarán de modo leal, para fines concretos y sobre la base del consentimiento de la persona afectada o en virtud de otro fundamento legítimo previsto por la ley. Toda persona tiene derecho a acceder a los datos recogidos que le conciernan y a obtener su rectificación. 3. El respeto de estas normas estará sujeto al control de una autoridad independiente.

  • Constitución española. Artículo 18. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito.

  • Artículo 5 Reglamento General de Protección de Datos. Principios relativos al tratamiento: 1. Los datos personales serán: b) recogidos con fines determinados, explícitos y legítimos, y no serán tratados ulteriormente de manera incompatible con dichos fines.

Con todo este aluvión de datos y argumentos correctamente hilvanados sobran más explicaciones. Uno de los cambios que provocará la actual coyuntura de crisis sanitaria y económica, visto lo visto en Corea, afectará a nuestra tradición cristiana de la intimidad y el derecho a la privacidad. El “que no vea tu mano derecha lo que hace tu mano izquierda” declinará en nuestro sistema de valores para proyectar un modo de vida más transparente donde las redes sociales serán el punto de encuentro de nuestra identidad personal y de la personalidad que transmitimos a los demás.

Fernando Gallardo |


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Del hermetismo rural al confinamiento urbano

| Vida hogareña para repensar | Bluedot, el brote inteligente | Hoteles refugio | Administración digital | Criptomonedas contra el coronavirus |

Greta está desaparecida estos días. Normal, con la que está cayendo a ver quién da la vara con el cambio climático. Algunos, pocos, se atreven a situar la causa de la pandemia en la injerencia del ser humano en los sistemas naturales del planeta, sin reparar en que el hombre forma parte, aunque le pese, de estos ecosistemas. Por tanto, no se injiere, interactúa. Otros apenas contienen su alegría de comprobar cómo la parálisis de la actividad económica ha disminuido sensiblemente la emisión de gases de efecto invernadero. Este planeta haría bien en regresar a los niveles preindustriales, cuando solo lo poblaban 978 millones de personas y el 91% de ellas pasaba hambre. El SARS-CoV-2 no ataca con la suficiente virulencia. Qué representan las 70.000 defunciones actuales si para que la Tierra mantenga un nivel óptimo de salud deberían morirse unos 6.000 millones de personas. ¿En qué clase de molécula debería mutar este virus para hacer que Adan regrese al paraíso terrenal?

La mayoría de los humanos vive, sin embargo, con otra clase de esperanzas. Aguardan en el confinamiento de sus casas a que los avances de la ciencia y la tecnología los vuelva a sacar a la calle y reconstruir sus destruidos empleos para obtener de nuevo los niveles de renta perdidos, el puesto de trabajo, el negocio emprendido, la experiencia aprendida, un nuevo impulso de prosperidad. Es decir, expeler gases con la misma alegría que antes, si no más. No se observa ninguna tendencia masiva de vuelta al campo y ponerse a cultivar un huerto. Tampoco el regreso a las viejas actividades artesanales, por mucho que el tejer mascarillas haya inspirado al imperio Zara un nuevo estilo de prêt-à-porter de distanciamiento social en la calle. No, el mundo permanece hoy expectante al desarrollo de un antiviral o una vacuna contra el SARS-CoV-2 que facilite el retorno a la normalidad anterior, que nunca será idénticamente igual a la existente, sino que acabará imponiéndose una especie de nueva normalidad, el término de moda para la post-crisis.

En el turismo sucederá algo similar. Tras unos meses de contracción de la demanda —la interna, por la gradualidad en el levantamiento de las restricciones a la libre circulación y muy especialmente por la crisis económica subsecuente; la internacional, por ambas razones y porque no es de esperar que el transporte aéreo recobre de súbito su altitud de crucero—, retornaremos a la exaltación de la turismofobia porque los canales de Venecia se volverán a llenar, las playas se pondrán a reventar y en los cascos históricos de las ciudades no cabrá un alfiler más. Porque más peliagudas fueron la pandemia de la gripe española, que mató a 50 millones de personas, y la II Guerra Mundial, con 60 millones de muertos. Tras de lo cual nació el turismo de masas en su ingenuidad post mortem: los 25 millones de viajeros contabilizados en 1950 crecieron hasta cerrar el año 2019 en 1.400 millones. No sería descartable que los efectos de la pandemia actual se tradujeran en unas nuevas ganas de viajar por la nada despreciable cifra de 2.000 millones de personas en el curso de la próxima década.

Así, ¿aguzará el miedo al contagio una repentina vuelta al campo como medida de higiene social ligada a la poética de la vida pastoril? Eso significaría probablemente que la España hoy vacía rebosara de plenitud por obra y gracia del teletrabajo. Entonces, ¿podría el turismo rural entonar un himno triunfal al coronavirus y a sus probables subsiguientes mutaciones? Sin negar la bienaventuranza de una escapada detox, no se ven indicios de ello. Ni siquiera cuando en España fue decretado el Estado de Alarma en su fase menos estricta vimos huestes amedrentadas en busca de una parcela que cultivar con el fin de asegurarse los insumos mínimos para sobrevivir a la peste. Al contrario, no hubo pocos que, huidos a sus segundas residencias en plan relax, optaron por regresar en cuanto le vieron las orejas al lobo de la regresión medieval. ¿Cómo asegurarse el papel higiénico sin supermercados a cuenta de Apple Pay? ¿A qué hospital acudir en caso de torceduras o jamacuco mortal? ¿Con quién consolarse si la mala cobertura impide utilizar el Whatsapp familiar?

No, no creo personalmente que esta pandemia vaya a cambiar el mundo de manera significativa. Sí que provocará pequeñas modificaciones en los hábitos personales que el tiempo y la experiencia acabarán disolviendo en la copa de las esperanzas vanas. Y, sobre todo, la asfixia del confinamiento y las virtudes del teletrabajo acelerarán la transformación digital del mundo en marcha. Viviremos con una amplia panoplia de aplicaciones móviles con sensores que nos chequearán a distancia y con mayor frecuencia el estado de salud personal. Asistiremos a una progresión extraordinaria de la automatización y el empleo valorado, no por la fuerza de trabajo, sino por sus resultados, el producto y el talento en su escalabilidad. Aprenderemos a comprar en los supermercados sin cajeros y a recibir la compra mediante ingenios robóticos, mucho más baratos y sin riesgo de contagio vírico (salvo el programático). Sacrificaremos una resma de nuestras libertades ciudadanas a cambio de una mayor seguridad personal: quién sabe si aceptaremos que junto a los detectores antiexplosivos de los aeropuertos nos controlen bajo el mismo arco la temperatura corporal y otras constantes vitales indispensables para volar seguros. Alumbraremos nuevos servicios y experiencias más creativas en consonancia con el distanciamiento social que nos impone la prudencia en la evitación en un rebrote del coronavirus, un distanciamiento que exigirá la hiper personalización de dichos servicios y experiencias.

Y los humanos seguiremos llenando las ciudades, cada vez en mayor proporción y con patrones de gestión más eficaces. Lo último durante esta crisis sanitaria ha sido el pensar en un confinamiento campestre, especialmente por parte de la población de riesgo. Imprescindible ha sido tener el hospital cerca de casa, disponer de los servicios urbanos básicos, la logística de reparto necesaria para la supervivencia, la fluidez máxima en la cadena de suministro, la conectividad a través de fibra óptica inefable para engancharse a Netflix. Residir en el campo sale caro, si se exige una atención social como la que parecen reivindicar quienes en días anteriores a la pandemia levantaban sus pancartas con esos reclamos. Al final de esta crisis no va a haber suficiente deuda pública para imprimir, lo que provocará que muchos Estados sean económicamente inviables.

La buena noticia para el campo es que, al menos desde la óptica turística, el concepto en sí mismo del teletrabajo no pasa por quedarse en casa trabajando. El teletrabajo, como empleo a distancia, significará su esencialidad flexible, creativa y móvil. De tal manera que buena parte de la actividad telelaboral será desarrollada en movimiento por el teletrabajador. Hoy estoy en Madrid, el mes que viene puedo volar a Nueva York y, por qué no, pasar dos semanas de septiembre teletrabajando en la aldea rural de Gallipienzo, Navarra.

Fernando Gallardo |


En las redes sociales:

En estos momentos de 'vida hogareña' tenemos tiempo para estudiar la manera de reforzar todos los productos turísticos a fin de que la remontada sea igualmente histórica. Antes decíamos que hay que pararse a pensar en las tendencias de futuro. Ahora que ya estamos parados, no hay excusas para afrontar otra manera mejor de construir el futuro.
#Covid19#TurismoEnCrisis#TurismoFuturo

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Un algoritmo de inteligencia artificial alertó en diciembre a la OMS de un brote de coronavirus en China. Bluedot utilizó aplicaciones #BigData sobre líneas de transmisión con mayor efectividad que Google Flu Trends en 2013.

https://www.wired.com/story/ai-epidemiologist-wuhan-public-health-warnings/

#Covid19#TurismoEnCrisis#TurismoFuturo

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Un hotel refugio es aquel que mantiene abiertas sus instalaciones, con todas las medidas higiénicas y de precaución necesarias para recibir a los turistas que quedan en los demás hoteles de su entorno, generalmente porque no encuentran vuelos ni condiciones seguras para regresar a sus destinos, y también como instalaciones de descanso para los numerosos profesionales sanitarios, de la logística y de otros sectores que necesitan desplazarse y pasar la noche para que la sangre de nuestros hábitats siga fluyendo y podamos así mantenernos vivos. 
#Covid19#HotelesRefugio#VivirSinMiedo

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Es previsible que gracias al coronavirus la Administración española vaya a acelerar sus planes de transformación digital. Es inaudito que algunos trámites exijan todavía una cumplimentación presencial.

Enhorabuena, pues, al permiso de conducción digital.
#covid19 #VivirSinMiedo

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Una de las costumbres que más van a cambiar con esta crisis es el uso del dinero en metálico. Si bien la OMS no cree que los billetes sean transmisores del coronavirus, los chinos ya se han prevenido utilizando casa vez más el móvil para pagar sus compras.
#Covid19 #VivirSinMiedo


Tema de debate:

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Las masas en contra del turismo de masas

¿Cuántos de los futuros 3.000 millones de turistas que doblarán el flujo a la playa de las Catedrales e invadirán doblemente el barrio gótico de Barcelona creemos que sobran? ¿Cómo escoger a los inútiles? ¿En función de su raza? ¿De su sexo? ¿Acaso por su religión? ¿Por sus recursos económicos? ¿Por sorteo?


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Conferencia online para la reconstrucción turística

| Ahora viene la Biotecnología | Dinero en efectivo contagiado | Población mayor de 60 años en el mundo | Administración One Click | 15 días de trabajo a la semana |

Un ministro, Ivan Eskildsen; cuatro viceministros, Julián Guerrero, Guillermo Cortez, Mauricio Proaño, Mónica Zalaquett; un ex secretario de Estado, Alejandro Lastra; el alcalde de Sevilla, Juan Espadas; junto a los presidentes y secretarios generales de las principales asociaciones de hoteleros, restauradores y agentes de viajes, así como profesores de Universidad, periodistas, científicos, tecnólogos, empresarios y hasta una leyenda de la gastronomía mundial, como Ferran Adrià, nos dimos cita este miércoles 25 de marzo en una Conferencia Latinoamericana online convocada para analizar la parálisis turística del coronavirus en nuestros respectivos países y proyectar el rearme de las instituciones públicas y privadas en el periodo de post crisis.

Confieso que el alcance de esta cumbre organizada con solo dos días y medio de antelación desbordó completamente nuestras expectativas y corroboró lo que ya pensábamos antes de su convocatoria: que el sector turístico mundial estaba en shock y sus actores y responsables políticos, muy urgidos de ideas, soluciones y calor humano para afrontar esta situación desde el confinamiento de sus hogares y puestos de mando.

La idea germinal se basaba en tres alicientes que, sin duda, sobrevolaba el entumecimiento de estas primeros días de reclusión mayor. El primero, romper el aislamiento aunque fuera en modo virtual para comunicarse con el exterior y en ese código de hogar que es la lengua maternal. Por ello decidimos que el encuentro reuniera únicamente a los representantes institucionales de los países que compartimos una misma lengua común, la que utilizamos para escribir este resumen. El segundo, sentir el calor humano en la distancia que nos provee de un innegables espíritu de comunidad. Por primera vez, el desplome del turismo nos ha afectado a todos los países, a todas las regiones del globo, por igual. Y, el tercero, anticipar de manera compartida los cambios que esta crisis provocará en el futuro del turismo y acordar estrategias mutuas o sinérgicas de post crisis.

La excelente predisposición de todos y el alto nivel de las intervenciones por parte de los asistentes de México, Panamá, Costa Rica, Colombia, Ecuador, Perú, Paraguay, Argentina, Chile y España decidió que una segunda edición de esta conferencia debía celebrarse en próximas fechas. Lo cual será debidamente anunciado a través de los canales oportunos de los países referidos en esta primera conferencia internacional sobre la crisis turística del Covid-19.

Es tan esperanzador el movimiento emprendido por la comunidad latinoamericana que, apenas iniciar de mi parte la redacción del resumen de lo hablado, un empresario participante en la conferencia de origen asturiano con negocios hoteleros en México, Javi Puente, se ha anticipado a todo cuanto yo pudiera expresar con unas líneas tan cabales que merecen ser publicadas aquí.

“La filosofía (pensar) es en lo único que no debe recortar el gobierno presupuestos en época de crisis”, decía el novelista y a la sazón diputado de la Asamblea francesa Victor Hugo.

Me pareció ilustrativo que regresaras 700 años para iniciar este foro, esa referencia histórica me obliga a concluir que “el turismo es un concepto moderno” que deriva del estilo de vida de la sociedad industrializada sajona de la segunda mitad del siglo XIX. La aparición del primer hotel con hospedaje y restaurante, en la década de 1890, el Savoy de Londres, así como el éxito de Thomas Cook y sus tours por Europa me confirman que el turismo, como lo hemos conocido en nuestra vida, responde a los patrones de una sociedad industrializada. Es decir, una sociedad que atiende a unos cánones originalmente burgueses, pero que a lo largo del siglo XX se ha trasladado a toda la estructura laboral. Es probable que el dueño de una fábrica de Cardiff disfrutara en su viaje al Londres de 1900 de las mismas calidades que hoy lo hace el sindicalizado más marxista de la Seat en Cataluña. Por ende, ambos productos forman parte de la misma industria. Coincido entonces con la advertencia de Ferran Adrià en esta conferencia, en el sentido de que el turismo es prescindible como lo es el cinturón sobre los tirantes o el fax sobre la inmediatez del email en la era Internet.

Sin duda, una conclusión brutal que encendió el debate hasta entonces ensombrecido por las malas noticias de parálisis que empezaba a afectar a todos los países reunidos en la sala (virtual).

¿Es la muerte de Thomas Cook un preámbulo de la muerte del turismo con el que hemos nacido?  Desde la cadena productiva del viaje, sustituirá lo digital a lo industrial como un día sustituyó lo industrial a lo artesano? En línea con lo expuesto por Carlos Barrabés, esta aceleración de cambios en el estilo de vida, ¿acelerará la muerte del turismo como una industria analógica?

Descarto hablar de la teoría conspiratoria y la transición entre imperios civilizatorios que probablemente estén también acelerándose en estos días. No creo que el Apocalipsis esté a la vuelta de la esquina y que solo nuestra vocación atienda a peregrinos, migrantes o soldados, como ya ocurrió tras la mal llamada pandemia española de hace 100 años. Esta vez retomaremos actividades pronto, aunque el golpe haya sido inolvidable (como lo fue el sismo de hace dos años en la CDMX). Considerando que tarde o temprano volveremos a tener las mismas rentas para gastar en viajes, ¿cuánto va a cambiar el estilo de vida del viajero entonces?

Y aquí es donde entra lo que podemos hacer hoy, dado que la digitalización define la cadena productiva y la responsabilidad social, el motivo de la experiencia. El viajero que Javi Puente atiende personalmente en sus hostales reviste las siguientes singularidades:

A) On Demand. Es un viajero con una ventana de reservas muy corta, lo que ahorra numerosos intermediarios transaccionales. Pero lo más interesante aquí, en el momento en que salgamos de esta crisis, es que los que atendemos a viajeros 1.0 recuperaremos indicadores mucho antes que todos aquellos que hoy atienden a turistas que planifican viajes. Por tanto, si quieres salir antes de la crisis, atiende a viajeros, no a turistas.

B) La decisión del viaje se basa en unos intangibles como las opiniones de los demás. Esta crisis nos obliga a hipersegmentar aún más y buscar los puntos de apoyo de la decisión del viaje. Estoy seguro que Google será el punto de apoyo final y directo, pero debemos empezar hoy estrategias a largo plazo que huyan de productos cerrados (e industrializados) y que, manteniendo calidades, nuestros servicios sean tan versátiles como un e-commerce, desde cuyo portal encuentres fácilmente el producto que deseas. Si Escoffier y Ritz mezclaron el hotel y el restaurante, quien haya propuesto hotel + experiencias tendrá asegurada la existencia.

C) El viajero del que hablo no entiende el viaje como una evasión de su rutina, sino que viaja por un motivo de crecimiento personal. El burgués o trabajador que consumía estrellas, buscaba salir de su rutina, mientras el bohemio o el viajero 1.0 hace del viaje la rutina de su vida. Cuida el destino como si fuera su casa, es más responsable con el ecosistema y busca entrar en contacto con las culturas locales y observar para aprender de ellas.

Estas tres ideas en época de parálisis inspiran al empresario Javi Puente una nueva propuesta de servicio enfocada en estos nuevos estilos de vida derivados de la crisis del coronavirus.

1) Quitar la recepción administrativa. Desde hace un mes estoy implementando Mews, el PMS número uno de 2019 según TravelTech. Lamentablemente, las barreras de comisiones bancarias me obligan a no poder quitarla al 100%, pues en algunos casos se llevan hasta el 10% de la venta. Bendito sea Blockchain y se desarrollen soluciones pronto.

2) No aceptar efectivo. Aprovecho la idea de que los billetes son el epicentro de los gérmenes de una sociedad y gracias a la coyuntura acabamos con ellos. Esto reduce espectacularmente los procesos administrativos.

3) Compensar el impacto de carbono del turismo. No entiendo por qué nos llaman la “industria de chimeneas blancas” si un turista consume más CO2 por acercarse a su destino que si baja a comprar el pan. Movernos contamina, y mucho. Estoy dándole vueltas a desarrollar una calculadora de impacto ambiental del viaje para que sepamos cuánto contaminamos en cada viaje y el hotel se haga responsable de ese impacto y lo traslade a sus proyectos. Es decir, si conseguimos que cada turista realice actividades que reducen la huella de carbono podríamos incluir en nuestro precio de venta el ahorro/compensación del impacto turístico. Estoy seguro de que esta línea de valor añadido en el viaje es determinante para la decisión de compra del viajero. No deja de ser una idea similar a la ecotasa, pero a través de políticas directas en la operación del servicio turístico y sin la ineficiencia burocrática.

4) Experiencias con motivos solidarios, bien a través de donación o acción. Por ejemplo, ya colaboro con una fundación de perros y gatos de la calle y nuestro walking tour empezará pronto a incluir pasear un perro abandonado. Además, estoy pensando en cómo incluir en mis tarifas directas una tarifa igual a la comisión OTA, pero donándola a un proyecto solidario local. La propuesta gastronómica Km0 es un concepto que estoy seguro proliferará en muchos de los hoteles y áreas turísticos del mundo. Ya que voy a San Francisco, no me hagas tomar vino de la rioja porque llevarlo contamina.

Carlos Barrabés, tecnólogo español y visionario de un mundo próximo constituido a cinco bloques geoestratégicos, inspiró en esta conferencia la idealización de una región hispanoamericana unida por el turismo (Latinoamérica es un concepto francés asociado a la leyenda negra, precisa Puente, que atisba para la post crisis dos variables de gran utilidad geoestratégica. Una es el hecho de que entre los 15 países con más visitas internacionales del mundo, 12 de ellos han sido los más afectados por el coronavirus. Una mayor movilidad ciudadana acelera el desarrollo económico a costa de un mayor riesgo en la expansión de las epidemias. Otra idea es que si el virus sigue presente en las latitudes donde impactó más, los países de Hispanoamérica se situarán en la pole position para captar esa demanda huida del hemisferio norte, dados los atractivos que persisten en materia de riqueza cultural, natural, conectividad y facilidad de comunicación.

Qué gran oportunidad esta para crear una Commonwealth turística de habla española, sugiere por último Javi Puente.

Fernando Gallardo |


En las redes sociales:

Decíamos hace un año:

Estas son las 100 mayores startups de 2019. Atentos al despegue de la inversión en biotecnología, que marcará seguramente las grandes innovaciones de esta próxima década.

#BigData#InteligenciaArtificial#antiAgingLanzarote

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Si al dinero en efectivo le quedaba ya poca vida, el coronavirus lo está rematando. La OMS advierte estos días de que su uso podría contribuir al contagio del COVID-19, aunque tanto el Banco de Inglaterra como el Bundesbank se han encargado de desmentirlo. Por si acaso, los bancos centrales de China y Corea se han puesto a desinfectar billetes y recomiendan el uso de moneda digital.

#ViajarSinMiedo#Blockchain

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En 2015, la población mayor de 60 años en el mundo era de 901 millones de personas. En 2050 será de 2.100 millones. También se esperan más del doble de turistas para esa fecha: de 1.200 a 2.500 millones. ¡Qué enorme oportunidad para la industria turística y la tecnología inherente a ella!

#turismo60#Longevidad

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Facebook sabe más de nosotros que cualquier Gobierno. No nos lleva de ventanilla en ventanilla en busca de documentos que la propia Administración emite. Porque a Facebook, como a Amazon, le basta One Click.

#AdministracionDigital #OneClick

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Se cumplirá la predicción del economista Keynes de que en 2030 sólo trabajaríamos unas 15 horas a la semana? Individualmente parece que no, pero colectivamente parece que sí.

#FuturoLaboral


Tema de debate:

⚡︎

La identidad de la hospitalidad

El 72 por ciento de los operadores hoteleros consultados en Estados Unidos aplicarán algún sistema de reconocimiento facial de huéspedes a corto plazo, en concreto durante los próximos cinco años. El 41 por ciento de los viajeros encuestados por esta compañía tecnológica se inclinaría a reservar antes en un hotel que reconociera su identidad sin tener que facilitar un documento oficial, como el DNI o el pasaporte, ni una tarjeta de fidelización. 


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